jueves, 11 de junio de 2015

Capítulo 13: Lo que sucede cuando dejas entrar a Ryuka al laboratorio

Era una tarde común y corriente en Sakama...Mukami, por algún motivo todos estaban separados,  por lo que Ryuka se sentía bastante aburrido.
-Me aburro... –se decía Ryuka a sí mismo, ratificando lo obvio-. ¿Dónde están los demás? Podría estar hablando en lugar de leer siempre la misma revista... o comprar más revistas... ¡Ya sé! –gritó en un arranque de lucidez-¡Voy a buscar a los otros!
Y así, Ryuka emprendió un viaje por todo Akashi...Mukami
-Veamos... Kaneki no está en mi habitación, entonces debe estar en la biblioteca el muy comelibros –se dijo a sí mismo, dirigiéndose allí.
Cuando llegó, abrió la puerta pero con lo único que se encontró fue con cientos de chicas "estudiando" (cuando hablamos de "estudiar" nos referimos a charlar sin realmente leer lo que deben leer).
-Bien, podría quedarme viendo éstos oppai...o...ir a ver los gigantescos oppai de la principal de mi harem... –se dijo a si mismo antes de marcar una nueva trayectoria al cuarto de Yuuma.
Después de caminar un rato por los pasillos, finalmente llegó allá. Ni siquiera se molestó en tocar la puerta y al abrirla vio el perfil de Yuuma, quien también parecía estar estudiando.
-Hola, belleza de mi harem –saludó Ryuka. Yuuma ni siquiera se giró, aunque Ryuka notó que tenía algo sobre sus ojos- ¿Estás usando gafas?
-Sí. ¿Tienes algún problema con eso, cariño-kun?
"Cariño-kun..."
-¿Por qué las usas?
-Tengo mala visión durante el día.
-¿Y por qué no te las pusiste antes?
-Porque antes no estaba leyendo~ además~ me ayudan a concentrarme~
 -Solo te crees lista porque usas gafas –añadió con un tono presumido.
-Escúchame bien, Bastard-kun, ahora mismo podría estar dando clases en la mejor universidad de éste jodido mundo, así que cierra tu puta boca antes de que te la parta, ¿Ok, amor? –dijo con un tono enfermizamente dulce.
-Ok... ¿al menos podrías decirme en dónde está Kaneki o Akira? –respondió retrocediendo.
-En el laboratorio~ Y espérame que yo también voy~
-¿Por qué están en el laboratorio? ¿Y por qué quieres ir? ¿Y por qué estoy haciendo tantas preguntas?
-Porque Akira-chan está estudiando para las olimpiadas de química, Kaneki-kun está leyendo, quiero ir porque shippeo Akeni y haces preguntas porque eres puto.
-Mejor no sigo preguntando...
~Ya en el sensual laboratorio~
"Akira-san se ve linda en bata...", pensó Kaneki, observándola por sobre su libro.
-Akira-chan~ Vinimos a verte patear traseros con el poder de la ciencia –saludó Yuuma.
-¿Ah? Hola, Yuu y...Kimiharu.
-¿Para qué estás experimentando con químicos?
-Iré a las olimpiadas de química –respondió cortante.
-¿Por qué se llaman olimpiadas de química? ¿Tienen que correr vestidos en una bata? ¿O tienen que perseguir a un microscopio?
-Los microscopios no son elementos de química, inútil
-Cállate, lata de aluminio
-Te sugeriría que aprendieras a no quemar agua antes de hacer un comentario sobre esto.
-¡Kanekiiiiii, tu novia me está acusando!
-Déjame leer en paz... –respondió, cubriéndose el rostro con su libro.
-La futura madre de tus hijos no me deja leer en paz.
-Tú ni siquiera lees.
-Pero si---
-El lemon no cuenta
-Uhm... pues... ¡Tu novia me está molestando!
-¡NO ES MI NOVIA/O! –gritaron Akira y Kaneki al unísono.
-¿Solo viniste aquí a decir estupideces, Kimiharu? –preguntó Akira, aún concentrada en anotar los resultados de su práctica.
-No, solo quería estar con las chicas preferidas de mi harem...
 -Tú no tienes un harem –respondió.
-Olvídalo, ¿Qué hace ésto? –preguntó Ryuka señalando un químico con una etiqueta que decía "Repelente anti-feminazis V1"
-No. Lo. Toques –dijo Akira alarmada, acomodándose sus gafas de protección.
-¿Por qué?
-Es una solución que invento Onna-sensei hace tiempo. Nada bueno puede salir de ahí.
Ryuka se estaba alejando cuando,  por algún motivo, se tropezó y cayó sobre el estante haciendo que todos los químicos se derramen.
Kaneki alzó la vista de su libro, aunque no pudo ver mucho ya que todo había sido cubierto por una nube de gases.
-Debería vedarse tu ingreso al laboratorio, inutilúpirado... –dijo una voz aguda que venía de alguna parte.
-¿Qué acaba de pasar? –preguntó otra voz, menos aguda, a la que Kaneki logró reconocer.
Cuando la nube se disipó,  todos en el laboratorio pegaron un grito.
-¿Por qué la bata me queda tan grande...?
-Mi camisa parece vestido...
-Mis pies no llegan al suelo...
-Tengo voz de niña...
-¿No será que...?
-Por tu culpa nos convertimos en infantes,  bobo.
-¡YUU-CHAN! ¡¿ESTÁS BIEN?! ¡ESCUCHE QUÉ GRITASTE! –Tsukiyama entro a la habitación de golpe.
-Ay no... –dijo Yuuma, intentando esconderse debajo de la mesa (lo cual no logró ya que a pesar de ser una niña de primaria ya medía más de metro y medio).
-¿Yuu...? Estás... pequeña... ¡DEPRAVADO, SE QUE ESTO ES TU CULPA! ...aunque... ¡TE VES TAAAAAN LINDA COMO UNA LOLI...! No tan loli...
-¿Cómo sabe que es mi culpa...? –se preguntó Ryuka por enésima vez.
-Te recomendaría no intentar comprender a Ikuto-sensei -dijo Akira, acomodándose las gafas de protección caídas.
-¿Akira-chan...? ¡También eres una loli~~~~!
-Éste tipo me huele a lolicon... –dijo Ryuka para sí mismo.
-Tal vez podamos irnos si no hacemos un absoluto rui--- intentó decir Kaneki.
-¡CORRAN POR SUS VIDAS! –gritó Ryuka huyendo hacia la puerta.
Antes de que pudiera poner un pie fuera del laboratorio,  fue sujetado por el cuello de la camisa (que le quedaba enorme) por el doctor de la escuela.
-Tranquilo, pequeño depravado,  soy demasiado caballeroso para dañar a un niño.  Pero cuando vuelvas a la normalidad... no serás material para ataúd abierto.
-¿Por qué todos me dicen eso?
-Tengo un horrendo presentimiento sobre esto... –pensó Kaneki en voz alta-. ¿Al menos volveremos a la normalidad?
-No te preocupes mucho, Kimiharu-san, voy a analizar los químicos del suelo y pronto estaremos bien –dijo Akira sonriente.
"Akira-san está sonriendo...es muy linda...pero... ¡¿QUÉ CLASE DE BRUJERIA ES ESTA?!" Pensó Kaneki.
-Al menos cuidando de ustedes podré dejar de ser perseguido por esos dos irritantes –dijo Tsukiyama-. Y lo mejor... podré pasar tiempo con Yuu-chan -agregó, sonriendo enfermizamente.
-¿Irrikhe? –preguntó Ryuka.
-No me hagas querer matarte más de lo que quiero actualmente, mocoso –dijo Tsukiyama antes que alguien entrara al laboratorio.
-¡TSUUUUUUKIIIIIII~~~~~~~~~~!
-Oh... Uhm, buenas tardes, Itou –el doctor soltó el cuello de Ryuka e intentó recuperar la compostura.
 -¡Tsu...¿Quiénes son estos mocosos?
-Son... bueno, son mis... eh... hijos – "¡OH YEAH TSUKIYAMA LOGRASTE UNA RESPUESTA PARA QUITARTE A ESTA RAMERA DE ENCIMA! ¡AHA, AHA, AHA, AHA, AHA!"
-¡¿HIJOS?! Bueno... emmm... ¡NO ME IMPORTA QUE  SEAS IMPURO, IGUAL TE HAMO!
-¿Necesitabas algo? –dijo, cargando a Ryuka para disimular.
-Vine a invitarte a que pasemos la noche juntos~~~~ como una  "cita" ~~~~
-Lo siento, como verás estoy ocupado con estos niños. No podré aceptar –respondió, claramente sin sonar arrepentido.
-Pero... pensé que teníamos algo especial...
"Lo único que quiero que haya entre nosotros es una pared electrificada...", pensó, intentando sonreír.
-¡IKUTOOOOO! –Se escuchó una voz masculina que parecía venir desde afuera.
"No. No de nuevo. Por favor no..."
Shuu entró de golpe al laboratorio,  llevándose a Mariko por delante y cayendo de boca contra el piso.
"Ok... al menos acaba de pasar algo bueno..."
-¿Necesitaba algo...? –preguntó Tsukiyama, todavía cargando a Ryuka.
-¡IKUTO, LIDERA LA REVOLUCIÓN ANTI-FEMINAZI CONMIGO!
-Uhm, siento tener que rechazar tu interesante propuesta, pero debo encargarme de mis hijos actualmente.
-¿Hijos...? ¡IKUTO, ¿POR QUÉ HICISTE 'COSAS' CON UNA MUJER?! ¡SON MALAS! ¡MAAAALAAAAAS!
-Prefiero no preguntarte por qué crees que son malas... –dijo, aunque no pudo evitar la tormenta de palabras que exclamó Shuu.
-¡IKUTO, DEJA A ÉSTOS MOCOSOS Y SE MI...EMMM... ¿SEME?!
-¿Seme...? –Tsukiyama se quedó con una expresión de impaktado-. Lo siento, yo ya amo a una persona... -"Y ni loco saldría con alguien que clara y urgentemente necesita ayuda psiquiátrica".
-¡¿ES UNA MUJER, CIERTO?!
-Uhm... –"Qué digo, qué digo, qué digo, si digo que es mujer va a seguir hinchándome, si digo que es hombre va a pensar que tiene esperanzas..."-... Es andrógino –"Muy bien, cerebro. Muy bien."
-¡ONNA, TU PIE ESTÁ EN MI CARA! –gritó Mariko debajo de Shuu.
-¡DÉJAME HABLAR, MUJER, IKUTO Y YO ESTAMOS TENIENDO UN CONVERSACIÓN! –gritó Shuu de nuevo.
-¿Podrían dejar de gritar? Mis oídos son sensibles... –reclamó Tsukiyama.
-¿Cómo es que puedes concentrarte con todo ese ruido detrás tuyo? –preguntó Kaneki mientras limpiaba el suelo.
-No lo sé... –respondió Akira extrañamente sonriente.
-¿Y, uhm, por qué sonríes tanto?
-D-disculpa... A-akira-san... ¿Puedo ayudarte?- Preguntó Yuuma de forma tímida.
-Por supuesto, Yuu –respondió-. ¿Podrías alcanzarme ese tubo de ensayo, por favor?
-S-sí... –respondió pasándole el tubo a Akira.
-Muchas gracias –dijo sonriente.
-Qué cosa más rara... –pensó Kaneki.
-Niños,  nos vamos –dijo Tsukiyama tomando a Akira en un brazo y a Yuuma en otro.
-¿Por qué,  Onii-sama? –preguntó Yuuma.
-Tenemos que aprovechar para escapar en lo que Onna e Itou pelean.
-En serio es un dia raro... –dijo Kaneki, tomando su libro de sobre la silla.
-Kimiharu-kun, quédate quieto –dijo Tsukiyama antes de, por alguna extraña manera, colocar a Kaneki sobre sus hombros.
-¡¿Y YO QUÉ?! ¡YO TAMBIÉN QUIERO QUÉ ME CARGUE! –gritó Ryuka desde el piso.
-Puedes caminar conmigo, o puedes quedarte con estos dos chiflados. Elige, zángano –dijo mientras se apuraba a salir.
~Ya en el cuarto de Tsuki~
-Bien, pónganse cómodos. Voy a buscarles ropa.
-¡¿POR QUÉ TU CUARTO ES MEJOR QUÉ EL NUESTRO?!- Gritó Ryuka al ver que el cuarto del doctor era tres veces más grande y lujoso que el suyo.
-Porque soy doctor y tengo el suficiente dinero como para pagarme estos lujos –dijo mientras se dirigía a su ropero.
-Disculpe, Sensei, pero ni siquiera el sueldo de un doctor podría permitirse estás cosas... –dijo Kaneki asombrado.
-Kimiharu-kun, también está el negocio familiar...
-¿Negocio...?
-Si te lo dijera tendría que matarte.
-Tengo un extraño déja-vù... –respondió.
-Me pregunto hasta cuándo tendremos que estar como niños –dijo Akira.
-B-bueno... creo que hasta que se pase el efecto de... lo que sea que tenía el repelente de Onna-sensei...
-Hm, supongo que habrá que acostumbrarnos hasta entonces –respondió, sonriendo.
-¡NO ME VOY A PONER ESO! –gritó Ryuka señalando un traje de marinero kawaii que Tsukiyama sujetaba.
-O esto o te quedas como has venido al mundo –dijo Tsukiyama.
-Onii-sama... ¿Tiene alguno de mis vestidos...?
-¿Esos? Los tengo todos guardados bajo llave en mi armario... –Sonrió ampliamente.
-Gracias... –respondió Yuuma con una sonrisa demasiado inocente.
-Este traje es ridículo –dijo Ryuka, quien ya se había puesto el traje de marinero.
-Bien, estoy oficialmente perturbado por todo esto... –susurró Kaneki.
-Me lo voy a quitar –dijo Ryuka luchando  con la parte superior del traje.
-Bien...si no quieres...usarás vestido... –Tsukiyama le dedicó una sonrisa diabólica.
-Esto se pone cada vez peor... –susurró de nuevo tapándose los ojos.
~Luego que todos se cambiaran~
-Pequeño idiota, si no te conociera diría que eres una niña linda...
-¡No soy niña! –replicó Ryuka, poniéndose a hacer una de sus rabietas.
-Taaaaaan linda~ -dijo Tsukiyama mostrando que tenía una vena lolicon oculta.
-Tengo mucho, mucho miedo...
-Kimiharu-kun, el traje de marinerito te queda bien~ Ahhh~ Cuando tenga un hijo lo vestiré así.
-Hijos... -Yuuma se quedó en blanco.
-¿Eh? Tranquila, Yuu-chan, jamás te obligaría a hacer algo que no quieras~
-¿Podemos irnos ya? Este traje está empezando a apretarme –se quejó Ryuka.
[11/6/2015, 20:24] No Es Elin: -Niña, te queda perfecto~
-¿Niña...? ¡SOY UN HOMBRE HECHO Y DERECHO!
-Ese vestido no dice lo mismo~
-Fufufu... cada vez te quedan mejores los accesorios de chica, Ruka-chan –dijo Yuuma sonriente.
-Putah bidah... –se quejó Ryuka.
-Ruka-chan, no uses ese lenguaje –le corrigió Tsukiyama.
-¡No me llamo Ruka! ¡¿Este vestidito de niña de primaria tiene corsé?! ¡Mi pecho pide auxilio!
-Por supuesto que no, los vestidos para niñas de esa edad no los tenían...
-¡Pues mi pecho va a explotar en cualquier momento!
-Ryuka-kun, no puedes romper ese vestido...es mío.
-Las mangas están comenzando a apretarme un poco –dijo Akira, observando sus brazos.
-Onii-sama... me duele...
-Pero si esos vestidos parecen hecho a su medida –dijo sorprendido.
-Creo que estamos creciendo de nuevo...  –dijo Yuuma.
-¿Por qué estoy usando un vestido de nuevo...? Es demasiado ajustado –se preguntó Akira.
-Me duele la espalda... –se quejó Yuuma.
-¡Mi voz es masculina de nuevo! –celebraba Ryuka.
Y... ¡POOF! Una nube de humo inundó el cuarto, cuando la nube se fue, los residentes masculinos de la habitación perdieron una considerable cantidad de sangre por la nariz.
-¡¿QUÉ CA...?! –exclamó Akira antes de correr hacia la cama del doctor y cubrirse con una sábana.
-¡NODEBENVERESTOHASTAELMATRIMONIO! –gritó Tsukiyama llevándose a los gemelos al armario junto con él.
-¿Qué acaba de...? -preguntó Kaneki tapándose su nariz.
-La vida es dulce –dijo Ryuka sonriendo como tarado.
-¿Cómo saldremos de aquí?
-Cuando las chicas se vistan... –respondió Tsukiyama cubriéndose la nariz con su chaqueta.
-¿Y cómo sabremos cuándo se vestirán...? –preguntó Kaneki, sin poder detener su hemorragia.
-¡Yuu-chan! ¡¿Ya se vistieron?!- Exclamó Tsukiyama.
-Sí –respondió Yuuma desde afuera.
-Maldita Inquisición... –dijo Akira en voz baja-. Quiero irme ya...
 -Ya podemos salir –suspiró aliviado antes de abrir la puerta.

Aprendieron una gran lección: jamás acercarse a los químicos de Onna.
-Esperen... -dijo Ryuka, mirando al suelo donde había caído la sangre de Tsukiyama-. ¡SANGRE DE VAMPIRO!

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