sábado, 8 de agosto de 2015

Capítulo 17: La primera vez de Ryuka y Jun. (?)

Al día siguiente las cosas no habían mejorado para Ryuka. De todas formas, estaba decidido a invitar a salir a Jun, pero no sin antes intentar hacer un plan para conseguirlo.
-¡KAAAANEEKIIII! ¡AYÚDAME A CONQUISTAR UNA LOLI! –gritó Ryuka, sin darse cuenta que eran las siete de la mañana de un sábado.
-¿Qué se supone que...?
-¡AYÚDAMEEEEEE! –insistió, quitándole la sábana a su hermano.
-¿Me despiertas a esta hora para eso...? –respondió Kaneki, mirándolo con desagrado.
-¡NECESITO UN PLAN PARA CONSEGUIR QUE JUN SALGA CONMIGO!
-¿Y en qué crees que puedo ayudarte...? Tú eres el que se supone que es bueno con las chicas... se supone... –dijo, intentando cubrirse.
-¡Estoy seguro que puedes ayudarme! ¡Confío en ti! –gritó Ryuka de nuevo.
-Yo qué sé, ¿arreglarte? –escupió, volteando la cabeza contra la pared-. No molestes...
-¡¿ARREKHE?! ¡AYUDAMEEEEEEE!
-... Deja de hablar de una vez...
-¡Ayuuuuuudame!
-Peinate... y duchate... por lo que más quieras...
-¡GRACIAAAAAS! –exclamó Ryuka de nuevo, comenzando a buscar su ropa-. ¿Puedes decirme algo más? ¡Por favor!
-Ryuka, son las siete...
-¿Y...?
-Qué es un puto sábado. Y quiero dormir.
-... No eres caguai, Kaneki, no eres caguai...
-¿Y? Vete de una vez... –dijo, tapándose la cabeza con la almohada.
-¿Qué sueñas? –preguntó de la nada.
-No con Akira-san es vestido y con el cabello largo... no... Claro que no...
-¡LO SABÍA! –gritó de nuevo.
-¡¿Qué?! Eh... ¡Soñaba con kodomo! ¡Te lo juro!
-¡Son novios~ Se besan~ Se tocan~ Se pasan el...-antes de que pudiera terminar, una almohada le pego en la cara-.Las almohadas no duelen, cabecita de novio.
-¡Con kodomo! –negó Kaneki.
-Claro, claro. Te dejaré a ti y a tus sueños húmedos con la lata de aluminio y me iré a conquistar lolis –respondió, antes de meterse en la ducha
-¡No tengo sueños húmedos!
-Claaaaro...
~~~~Un rato más tarde~~~
-¿Cómo me veo, bellezas de mi harem?
-... Es raro que hayas dejado de ser una molestia para la vista –dijo Akira mientras desayunaba en la cantina.
-Tú...tú... –A Yuuma se le cayó el tenedor con el que antes atacaba lo que solía ser comida.
-¿Me veo hermoso? ¿Increíble?  ¿Sensual?
-...Decente- Respondió antes de volver a comer como si no hubiese mañana.
-¿Eso es un cumplido...?
-Como eres tú, Bitch-chan, sí.
-¡Una bishojo bankyuu me dijo un cumplido! –exclamó Ryuka, al borde de llorar de la emoción.
-¿Onii-chan...? –preguntó Jun detrás de él.
-¡Jun! ¡Te estaba buscando! –gritó de nuevo-. ¿Quieres salir hoy?
-Uhm... Onee-sama está ocupada comiendo... y Senpai está jugando con estambre... Sí, saldré contigo, Onii-chan –dijo Jun sonriente.
-¡SÍ! ¡Salgamos ahora! –gritó, de nuevo... a esta altura ya debería estar ronco, pero qué más da, es Ryuka Freaking Kimiharu de quien hablamos. Tomó la mano de Jun y casi salía corriendo de la cantina de no ser porque Jun no caminaba tan rápido.
-¿A dónde vamos...? –preguntó Jun, tratando de seguirle el paso.
-¡A donde tú quieras!
-... uhm... ¡A comprar ropa linda!
-¡Vámonos ya!
Luego de caminar un rato, sorprendentemente sin quejarse, ambos llegaron al centro comercial.
Antes de que nuestro odiota favorito pudiera reaccionar, fue arrastrado  por Jun a la primera tienda de ropa que encontró.
-Onii-chan, quiero que me digas lo que me queda lindo.
-¡A ti todo te queda lindo! –respondió Ryuka, comenzando a ver la ropa que había en el local.
-Onii-chan...si sigues  gritando tu garganta se podría lastimar...
"¡No puedo creerlo! ¡Una chica se preocupa por mí,  gracias, Dios Saiko!"
-Esta bien, Jun, mejor miremos ropa -dijo, bajando la voz.
~~~Tres horas de ropa más tarde~~~
-Onii-chan... ¿Qué tal si vamos al parque...?
-Lo que quieras~
Luego de caminar un rato, ambos llegaron al parque.
-Ah, no quiero seguir... –dijo Jun, sentándose en un banco.
-Yo también... -"Vamos, Ryuka, es  tu oportunidad de besarla" pensó,  acercando su rostro al de Jun.
-¿Onii-chan...? –Jun no pudo responder gracias a los labios de Ryuka sobre los suyos.
"LOS LABIOS DE UNA LOLI SABEN A GLORIA Y VIDA"
-O-onii-chan...lo siento...a mi me gusta otra persona- dijo, apartándolo.
-¡¿Khé?! ¡¿Quién?! ¡¿ES YUUMA?!
-Bueno, a mí me gusta... –antes de que pudiera terminar, Jun se cayó de espaldas y quedo con las piernas abiertas, dándole a Ryuka una buena visión de sus bragas.
-Son hermosa... ¿Q-qué es eso de ahí...?
-¡O-onii-chan, no mires!
-N-no me digas que... –Ryuka comenzó a alejarse lentamente de Jun.
-¿Eh? ¿Sucede algo? –preguntó, volviendo a levantarse.
-E-eso era... ¡USAS LA MISMA MARCA DE CALZONCILLOS QUE YO! ¡Y ESO NO ES LO ÚNICO...! –exclamó Ryuka antes de salir corriendo de allí.
-¡Y LO PEOR ES QUE LA TIENES MÁS GRANDE QUE YOOOOO! ¡¿POR QUÉ,  DIOS, POR QUÉ?!
-O-onii-chan, no me dejes aquí...
-¡LO SIENTO! ¡NO SALGO CON CHICOS!
"Los labios de una loli saben a gloria y vida... pero los de un travesti... agh..."
-Uhm...yo sólo quería practicar para mi cita con Nya-senpai...
-No me importa... si me disculpas tengo que ir a comprar desinfectante... y a vomitar... tres veces...
-Pero...
-ITS A TRAP! A TRAAAAAAAAP!
-Onii-chan...
Ryuka llegó en tiempo récord a la academia de vuelta, y lo primero que hizo fue ir corriendo hacia el baño de su cuarto.
-¿Y a este qué le dio...? –preguntó Yuuma, al verlo pasar a una velocidad aparentemente sobre humana.
-¿Me preguntas a mí? Ya me es imposible intentar saber lo que le pasa a Kimiharu... –suspiró Akira volviendo a su lectura.
-No había visto a Ryuka correr tan rápido desde...jamás he visto a Ryuka correr tan rápido –dijo Kaneki, volviéndose a concentrar en dibujar su sueño.
-No me digas que tú también sabes dibujar... –comentó Akira.
-Sí,  ¿pasa algo?
-Genial... -dijo, sonando sarcásticamente frustrada.
-¿Estás bien?
-Sí...
-¿Segura? Me estás preocupando... –respondió Kaneki.
 -No te preocupes por mí... a propósito, ¿qué dibujas? –preguntó, asomándose a ver.
-Ehm... eh... ¡Kodomo! –gritó Kaneki, cerrando su cuaderno.
-¿Dije algo malo?
-Em... no... Debo ir a... a... leer kodomo...
-Se nota que te gusta el kodomo –dijo, dejando de prestarle atención.
 "Vamos, Kaneki, dile algo que la haga caer perdidamente enamorada de ti..."
-Ehm... esto... ¿te gusto...? –dijo, impulsivamente.
-¿Disculpa...? -preguntó desconcertada, intentando concentrarse.
-¡El kodomo! ¡Que si te gusta el kodomo! –se corrigió Kaneki.
-Eh... no, prefiero el shojo.
-Oh... –Kaneki estaba a punto de rendirse-. ¿Y el kodomo shojo?
-Uh... bastante.
-Qué bien... -"Vamos, Kaneki, casi la convences, sólo queda que puedas continuar la conversación..."
-Akira-san, m-me preguntaba si... –Kaneki fue interrumpido por Jun.
-¿A-alguno ha visto a Nii-chan...?
-¿Jun-chan? ¿Qué pasó? -preguntó Yuuma, levantándose de su asiento alarmada.
-O-onii-chan... me abandonó en el parque –respondió, al borde de las lágrimas.
-¡¿Qué?! ¡¿Por qué hizo eso?! –exclamó Yuuma.
-H-hizo cosas conmigo... y-y luego... m-me dejo ahí...
 -¡¿QUÉ CLASE DE COSAS?!
-F-fue mi primera vez... O-onee-sama...
-¡¿PRIMERA VEZ DE QUÉ?! -gritó Yuuma, comenzando a oscurecerse.
-Y-ya sabes... y-yo le dije que no... p-pero no paró...
-... Lo voy a matar –respondió.
-M-me vio... 'a-ahí' y-y puso su boca... y-y...
-¡¡LO VOY A MATAR DE CUALQUIER MANERA POSIBLE!! ¡¿CÓMO SE ATREVE A TOCAR A MI PRECIOSA JUN-CHAN?!
-T-tengo miedo...
-Jun-chan, ¿podrías decir exactamente qué pasó? –preguntó Akira.
-F-fuimos a una cita... y-y luego... y-ya sabes lo demás...
-No quiero malinterpretar, así que me gustaría que me lo dijeras directamente –acotó, aparentemente siendo el ser con la mente más limpia del cast.
-¡N-no! ¡No quiero hablar de eso! –gritó,  sujetando la pierna de Yuuma.
-... Oh.
-Mi pobre y linda kohai... ese pervertido... Akira-chan... ¿Dónde está mi katana...?
-Si mal no recuerdo está en el mismo lugar de siempre –respondió-. Bastardo.
 ~~~~~~
-¡BITCH-CHAAAAN! ¡COMIENZA A HACER TUS ORACIONES!
-¿Q-qué...? -respondió Ryuka, aun vomitando.
-¡¿CÓMO PUDISTE, BASTARDO?!
-¿H-hacer qué...?
-¡MANCHAR A JUN-CHAN!
-N-no sé... de qué me hablas...
-¡PREPARATE PARA MORIR!
-A-ahora no... blerg...
-...Hoy, al atardecer...serás ejecutado.
-¿Por qué...? Soy muy joven para morir... y no sé qué hice...
-O-onii-chan...tu fuiste mi primera vez... –dijo Jun, llorando.
-¡Y tú también...! -Ryuka vomitó de nuevo- ¡Fue asqueroso...!
-¡¿CÓMO TE ATREVES?! ¡PRIMERO MANCHASTE SU PUREZA Y LUEGO LA TRATAS ASÍ!
-¿La? –Ryuka comenzó a reír nerviosamente-. ¡¿LA?! N-no me hagas reír... e-ese chico tiene tanto de mujer como yo...
-... ¿A que se refiere...Jun-chan...? –preguntó Yuuma.
-¡E-es una trampa! ¡Caí en una trampa...!
-O-onee-sama... prométeme que no me odiarás... –dijo Jun, levantando su falda.
-J-jun-chan... –sus ojos casi se salen de sus órbitas.
-¡N-no me odies!
-¡No te odio! ¡Sigo amándote! ¡El shotacon también se vale!
-A-además me gusta otra persona... –respondió, intentando desviar la mirada.
-¿Q-qué...? ¿Quién...?
-N-nya-senpai...
-¡Bien por mí! –exclamó Ryuka -N-no puedo creer que mi primer beso fue con un travesti... Kaneki, no le digas nada a papá... por favor...
-No se lo diré... a papá... –Kaneki sacó su teléfono de su bolsillo y marcó un número- Hey, mamá,  ¿Adivina que pasó? (...) No aún, pero... Ryuka se enamoró de un chico y lo besó.
-¡BASTARDO! –gritó, antes de vomitar de nuevo- ¿Y a qué viene ese no...?
-¡Nada que te importe! –gritó sonrojado.
-Oh, vamos, s-soy bueno y no te molesto con eso frente a las chicas... –respondió Ryuka, al fin levantándose, pero viéndose muy pálido y tembloroso.
-¡Jamás lo diré!
~~~~Un par de horas más tarde~~~
-Yuuma, mi vida, mi amor, vuelve conmigo... –dijo Ryuka, arrodillado con un ramo de flores.
-¿Volver a qué? –preguntó, viéndose sorprendida y riéndose no muy disimuladamente.
-¿A que más?  A ser mi novia, mi amor.
-Si piensas que alguna vez fuimos novios estás muy confundido, Bitch-chan.
-P-pero...pensé que teníamos algo especial...
-Sí, tú intentas ver mi ropa interior, yo te golpeo, seguimos teniendo ese algo especial -agregó rompiendo en una carcajada.
-No me hagas esto, cariño
-Tranquilo, pronto encontrarás a alguien más a quien acosar. Con ese peinado, si no te conociera aceptaría salir contigo.
-¡HAZ CÓMO QUE NO ME CONOCES! –gritó,  colgándose de su pierna.
-Por desgracia te conozco, Bitch-chan -respondió-. Ahora suelta  mi pierna si no quieres que te saque yo de ahí.
-Pero es que puedo ver tus bragas, por cierto, ¿Florecitas?
-¡SAL DE AHÍ, BASTARDO! –exclamó, antes de patearlo hasta el final del pasillo.

-Ah... cómo en los viejos tiempos, amor. Creo que me rompiste otra costilla...

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