lunes, 23 de febrero de 2015

Capítulo 2: Interrogando a los dos bastardos

-Oh...Vaya, creo que debo revisarle las tuercas a Akira-chan -dijo Yuuma con voz cantarina. Ella se dio la vuelta para mirar a los muchachos, los cuales estaban corriendo hacia las puertas.

-Tsk Tsk, que chicos tan malos-dijo antes de usar su velocidad sobre humana para aparecer frente a ellos.

-No saben disimular bien, hombres. Tienen suerte que solamente Akira-chan y yo los hayamos visto, pero creo que no la pudieron tener peor están en una posición de chantaje, y puedo pedirles cualquier condición a cambio de no revelar sus secretos-decía Yuuma sonriendo de manera infantil. Ryuka y Kaneki intentaron huir pero ella los tomó del cuello de la camisa.

-Tienen que acompañarme a la sala de tor… digo, a mi cuarto para decirme por qué están aquí.
 Y así Yuuma los arrastro a  su cuarto, también llamado sala de torturas.
Una vez que llegaron esta los lanzo a su cama y saco un látigo de un de un cajón.

-Ahora, caramelitos, si no quieren sufrir, díganme quién los envió aquí y por qué- Kaneki se quedó paralizado ante las palabras de Yuuma, tan solo pudiendo mover su mano para tirar de la camisa de su hermano.

-¡Por favor oh hermosa sádica de gran busto, yo solo vine aquí porque deseo un harem!- exclamó Ryuka casi implorando.

-No tengo culpa de nada, el me obligó-dijo Kaneki más calmado.

-Aw, gracias por los halagos mi corazón-Yuuma se llevó una mano al pecho-, pero eso no cubrirá que hayan entrado aquí siendo tan masculinos. Además, ¿un harem? ¿En serio? No hay forma que puedan tocarle un cabello a las chicas de este edificio conmigo viva-dijo Yuuma riéndose al final-. Además, la única que tendrá un harem aquí, soy yo-dijo Yuuma antes de lamerse los dedos.

-Me pregunto cuál es tu sabor, querido- dijo Yuuma mirando a Kaneki el cual tragó en seco.

-¡No!-dijo Ryuka preocupado-¡No toques a mi hermano! Si debes torturar a alguien, tortúrame a mí, Kaneki vino porque lo obligué.

-¡Hermano!-dijo preocupado Kaneki.

-Me agradan, chicos-dijo sonriente la vampiresa-, los dejaré vivir tranquilos por un rato, me entretienen mucho. Pero-dijo levantando un dedo- deben aprender a comportarse como mujeres de verdad. Me entretendré mucho educándolos...

-Mañana es sábado, yo y Akira-chan tendremos todo el día para entrenarlos-dijo Yuuma mientras lanzaba el látigo al suelo y se dirigía al tocador.

-¿Se van a quedar ahí?-preguntó Yuuma mientras miraba por el rabillo del ojo a Ryuka y a Kaneki.

-N-no, claro que no oh hermosa sádica de gran busto, no nos íbamos a quedar para observarla cambiarse y dejar al descubierto su voluptuoso sostén de copa D, ¿verdad, Kaneki?-dijo exageradamente Ryuka.

-Seguro, al menos yo me iba a ir  voluntariamente-respondió Kaneki.

-¡Como oíste, señorita representante! Vámonos ya, este cuarto me está dando escalofríos- susurró Ryuka a su hermano.

-No se los decía por eso, es que me daré una ducha y supuse que me podrían ayudar a quitarme mi sostén, es que es muy incómodo... Por cierto, ¿cómo sabes mi talla?-dijo Yuuma curiosa y con una mirada inocente impropia de ella.

-¿Q-Qué? Claro que la ayudaremos a quitarle su sostén oh gran dama de las sandí- digo de las sádicas mujeres, y por supuesto no vamos a mirar mientras te bañas-dijo Ryuka entusiasmado por la sugerencia de la alta muchacha.

-No lo decía en serio, cerebro de alpiste-dijo Yuuma mientras se empezaba a quitar el chaleco, para proseguir con el lazo de su cuello.

-Bueno, ¿entonces podemos irnos ya? Tenemos que desempacar nuestras cosas.

-Se supone que soy yo la que los tiene que guiar a su habitación, ¿sino dónde empacarán?-dijo juguetonamente Yuuma-. Aunque si no tienen problema, Akira-chan las puede llevar a sus cuartos.

-Esta bien señorita Yuuma-dijo Kaneki. Yuuma saco su celular del bolsillo de su falda y marco el número de Akira, y después de una corta conversación se volvió a los gemelos.

-Muy bien, espérenla afuera, procuren que no los vea nadie más.

-Bien. Vamos, Ryuka. No te quedes espiando a la señorita Yuuma, depravado-dijo Kaneki a su hermano, que se había quedado observando los enormes pechos de la vampiresa por segunda vez en el día.

-A-Ah, sí, cierto-dijo Ryuka, de ahora en más su nombre en clave será 'Pervertido Beta', quitando la mirada de Yuuma, de ahora en más 'Pervertida Alpha'.

Ambos salieron del cuarto de Yuuma, y se encontraron con Akira la cual tenía las maletas  de ambos.

-Muy bien, Yuu seguro ya los interrogó, así que yo los llevare a sus cuartos-dijo Akira con su expresión aburrida habitual.

Los llevó por los pasillos de la escuela hasta llegar a la parte final de las habitaciones. Tomó unas llaves de su bolsillo y abrió la puerta que decía Habitación 444'

-¿Habitación 444?-preguntó Ryuka.

-Sí, este es su cuarto, lo compartirán, antes de que hagan una pregunta estúpida así funciona, es sistema de compañeras, mi compañera es Yuu-explicó Akira.

-Eso no es lo que me preocupa-dijo Ryuka-, ¿acaso el cuatro no es un número de mala suerte?

-Crean en eso o no, van a tener que conformarse con él-dijo Akira-. Si quieren los ayudo a desempacar sus cosas, por ahora Yuu no los puede atender.


-No gracias, creo que desempacaremos nosotros solos-dijo Kaneki antes que la androide los dejara frente al cuarto.

Regla para ser chica #1: Si vas a fingir ser mujer, al menos ponte algo en el pecho.
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¡Hola! Somos Ru y Elin, y venimos a decirles algunas cosas.

En primer lugar, si alguien está leyendo esta historia, perdón por no actualizar en más de un mes T_T

Y si la están leyendo, comenten, si nadie la leyera no tendría gracia este blog.

Con suerte la próxima entrada será dentro de unas semanas, eso si nos ponemos a trabajar en la storyline y no a rolear con nuestros propios personajes ._.