domingo, 29 de marzo de 2015

Capítulo 5: Escapando del hermano mayor yandere parte I

A la mañana siguiente ambos hermanos se despertaron cansados, habían tardado un rato en dormirse y se podía ver el amanecer por la ventana.
-Ryuka, Ryuka, ya es de día-despertó Kaneki a su hermano.
-Pero... es domingo...-dijo Ryuka antes de coger una almohada y colocársela sobre la cabeza.
-Pero el entrenamiento con Yuuma-sama y Akira-san...- cuando su hermano dijo esto, Ryuka casi se cayó de la cama por el miedo.
Alguien tocó la puerta, y Ryuka fue corriendo como un acto reflejo para encontrarse de nuevo con la baja ginoide observándolos.
-Bien. Están despiertos-dijo inmutable-. Yuu los espera en nuestro cuarto, como siempre.
-¿Y por qué Yuuma-sama no puede simplemente venir?-preguntó Ryuka.
-Porque no se le antoja la gana de venir-respondió fríamente Akira-.Además hacer el  entrenamiento aquí sería incómodo, deberíamos trasladar todo el cuarto. Vengan-hizo una señal para que la siguieran y ambos gemelos salieron del cuarto.
Recorrieron los pasillos hasta llegar a la habitación de las chicas, y por suerte para todos Yuuma estaba despierta.
-¡Hola amores míos!-exclamó Yuuma sonriendo de forma alegre.
-Buenos días-dijo Kaneki.
-Bien... ¡Ahora a comer!-exclamó Yuuma antes de arrastrar a todos al comedor, no había nadie debido a lo temprano que era.
-Ahora es la mejor hora para comer, puedo tomar todo lo que quiera, ¿qué quieren?-Yuuma se acercó al mostrador rápidamente a mirar toda la comida que había allí-.Akira-chan, luego iré a conseguirte algo de aceite en el depósito.
Rápidamente Yuuma empezó a tomar toda  la comida que podía, para luego sentarse y llevarse enormes bocados. Paró por un momento y se quedó mirando a Kaneki y Ryuka.
-¿No van a comer?-preguntó ella.
-S-Sí, claro, voy a tomar algo de té. Vamos, Ryuka-Kaneki se volteó rápidamente hacia la barra de la cantina.
-Sigue preocupándome que coma tanto sin engordar-dijo Ryuka.
-Es una vampiresa, ¿qué esperabas? Necesita recuperar la energía que gasta cuando corre-dijo Kaneki-, deberías aprender más sobre vampiros, hermano.
-¿Se  van a comer esto?-preguntó Yuuma al lado de ellos mientras señalaba  la comida.
-S-Sí, voy a comer-dijo Kaneki sorprendido.
-¿Ya acabaste?-preguntó Ryuka mirándole sorprendido.
-¿Qué esperaban? ¿Que tardara diez minutos en desayunar? Siempre me tomo este tiempo, ahora si me disculpan debo ir a buscar el aceite de Akira-chan, ya vuelvo, mis terroncitos-Yuuma se fue corriendo hacia la puerta, dejando a los tres solos.
-Bueno, creo que podríamos empezar a comer ahora. ¿Ryuka?-Kaneki se volteó a su hermano, que ya había ido a tomar comida de la enorme cantina.
-Kaneki, otra de las razones por las que te arrastré hasta aquí fue por el menú. Ahora que Yuuma no acapara todo el menú podré comer lo que quiera...
Rápidamente Ryuka empezó a acaparar diversas combinaciones de comida.
-Ryuka, no creo que sea buena idea comer sushi de anguila con wasabi a esta hora-le dijo Kaneki a su gemelo, Ryuka solo siguió comiendo a toda velocidad.
-Kimiharu tiene razón, te hará mal a la digestión-secundó Akira a Kaneki.
-Tranquilos, tengo todo bajo control. No se preocupen por--Ryuka estaba por tomar otro trago de soda cuando en su rostro se dibujó una expresión desagradable, y luego de eso se comenzó a agarrar su estómago.
-Ryuka... te lo dije-dijo Kaneki  dándose una palmada en la cara.
-¿Qué le pasa a Ryuka-kun?-preguntó Yuuma detrás de Akira, observando a Ryuka, el cual se estaba retorciendo en el suelo, la miraron con sorpresa.
-Ryuka nos ha demostrado su latente estupidez al tratar de comerse todo el menú de la cantina solo, Yuu-respondió irritada Akira.
-Creo que hay que llevarlo a la enfermería-dijo preocupado Kaneki.
El rostro de Yuuma perdió todo el color y dejó caer la taza de aceite que tenía en las manos.
-No puede ser tan grave, seguro que en un rato se siente mejor-murmuró Yuuma con  la mirada vacía y las manos temblando.
-¡Ah, no! ¡Esto es urgente, Yuuma, Kaneki, todos los que estén aquí! Veo pasar mi vida frente a mis ojos...-gritó Ryuka mientras se retorcía exageradamente.
-Tranquilízate...-respondió Kaneki alterado-estoy seguro que ya vamos a ir...
-¡No podemos ir!  ¡Tú sabes que "esa persona" está ahí!-exclamó Yuuma a Akira con miedo. Ryuka solo se retorcía en el piso gritando que moriría.
-¿Esa persona? No sé de quién estás hablando, Yuuma-respondió Ryuka sin dejar de sobreactuar.
-Esa...-el rostro de Akira palideció ante la mención de Yuuma.
-¿De quién están hablando, chicas?-preguntó Kaneki desconcertado.
-Mi onii-sama...-susurró Yuuma con una pequeña lagrima asomándose por su ojo.
-¿Pero por qué están tan alteradas?-preguntó Kaneki.
-¡Solo vayamos a la maldita enfermería!-gritó Ryuka llorando en el piso.
-Ryuka, deja de llorar ya, pareces un bebé de 17-gruñó fastidiado Kaneki mientras tomaba del brazo a Ryuka dirigiéndose a la enfermería.
-¡Esperen!-gritó Akira cuando se iban.
-Ya es tarde...-dijo Yuuma-. Tendrán que aprenderlo de la manera difícil...
-¿Al menos saben dónde está la enfermería? –preguntó Akira a Yuuma.
-No, pero es mejor que no lo sepan...Si se entera que estuve cerca de una persona que no eres tú o él...- Yuuma no pudo terminar ya que Kaneki; el cual había regresado la interrumpió.
-¡¿QUÉ CLASE DE DOCTOR TENEMOS EN LA ESCUELA?!-gritó Kaneki cuando llegó.
-Ara, ya lo han descubierto...-dijo Akira con algo de compasión en su voz.
-Kaneki-kun, ¿ya conociste al doctor de la escuela?-preguntó Yuuma preocupada.
-¡NOS INTENTÓ CLAVAR UN BISTURÍ!-gritó Ryuka aun sujetándose el vientre.
-Es mi onii-sama... mi onii-sama yandere megane-dijo Yuuma mirando al piso.
-Sí. Como sabrán, los vampiros tienen una cierta... tendencia hacia el incesto-dijo Akira algo nerviosa.
-¿Y qué sucede con eso?-preguntó Ryuka.
-Lo criaron para que quiera casarse conmigo-dijo Yuuma al borde del llanto.
-Kimiharu, no pensaste nada comprometedor mientras estabas allí, ¿verdad?-preguntó Akira.
-No, lo juro. Yo no pensé en...- No pudo terminar la oración ya que una jeringa pasó justo al lado de él.  Una mano pálida se posó en el hombro de Kaneki, él se volteó y sus ojos casi se desorbitaron del miedo.
-Así que vinieron a refugiarse con Yuu-chan... claramente puedo decir que no son para nada listos ustedes dos...-exclamó una voz profunda y fría que provenía de un hombre alto con cabello morado corto y ojos color lima enmarcados con rectangulares gafas negras.
-Ah... Onii-sama-rio nerviosamente Yuuma.
-¡Yuu-chan, amada mía, querida te ves más hermosa cada día que te veo!- exclamó el hombre mientras aparecía detrás de Yuuma y la abrazaba por la cintura. Yuuma solo se quedó temblando en los brazos del hombre.
-¿Eh...?-dijeron al unísono los gemelos.
-¡Cállense!-susurró Akira-. No piensen y salgan, ahora es un momento en el que tiene la guardia baja.
-Onii-sama...-Yuuma estaba aterrorizada por la repentina aparición de su hermano mayor.
-Oh mi querida Yuu-chan, no sabes cuánto te amo-el hombre seguía diciendo cosas románticas a Yuuma mientras que ella solo se limitaba a intentar escapar.
-Akira-chan... sálvame -susurraba Yuuma intentando zafarse del agarré de su hermano.
-Yuu, vamos, tenemos que irnos a clase. Ikuto-sensei, ¿puede dejar a Yuu en paz unos momentos?-dijo Akira intentando salvar a su amiga, mientras Ryuka y Kaneki volvían corriendo a su cuarto.
-Pero hoy es domingo, Yuu-chan no tiene clases... podemos pasar todo el día juntos... para hacer lo que queramos-dijo el mayor de los Ikuto lamiéndose los labios, Yuuma solo tembló de miedo.
-Disculpe, pero Yuu y yo ya hemos hecho planes. No le gustaría que Yuu estuviera de mal humor solo porque no pudo hacer lo que ella quería, ¿verdad, Ikuto-sensei?-dijo Akira intentando convencerlo
-Sí,  además... por la tarde tenemos que ir al club... de... de... de ocultismo-tartamudeó Yuuma  nerviosa.
-Pero... no voy a dejar que mi dulce e inocente hermanita este con esos sucios depravados...
-¿Qué le hace pensar que son unos sucios depravados, Ikuto-sensei? Esos chicos no pueden ser tan malos-dijo Akira.
-Sí...-agregó Yuuma-...esos chicos...son chicos buenos...
-Oh mi dulce e inocente Yuu-chan, seguro que no has visto lo que hay en la mente de uno de ellos... Nadie más que yo debería pensar así de ti...-susurró el hermano de Yuuma mientras la abrazaba aún más fuerte.
-Tarado...-susurró para sus adentros Akira-. Kimiharu tiene problemas de memoria... al menos su hermano es lo suficientemente inteligente como para no pensar en eso...
-Onii-sama, me está apretando muy fuerte...-dijo Yuuma retorciéndose en los brazos de su hermano.
-Lo siento tanto, amor-dijo el hermano de Yuuma antes de soltarla. Yuuma aprovechó la oportunidad y salió corriendo con Akira cargada como un saco de patatas.
-El mejor plan de escape hasta ahora, Yuu-dijo Akira a su amiga.
-Ya sabes, Akira-chan. Ante la menor posibilidad, el plan R siempre va a funcionar-Yuuma llegó en un instante a la habitación 444, donde tocó la puerta pero no le abrieron.
-¡Si es el doctor del instituto, no estamos aquí!-dijo una voz que provenía de Ryuka.
-Tranquilo Ryuka-kun, somos nosotras, ahora por favor abre la puerta antes  que onii-sama nos encuentre-suplicó Yuuma mientras tocaba la puerta. Ryuka abrió la puerta y Yuuma entro de golpe arrastrando a Akira junto a ella.
-¡¿Qué te dije antes, Kimiharu?!-dijo Akira enojada.
-La verdad ni siquiera te presté atención, estaba muy ocupado retorciéndome de dolor-dijo sinceramente Ryuka
-¡Silencio de una maldita vez!-gritó Yuuma.
-Lo sentimos...-se disculparon ambos. Yuuma se sentó en la cama  y su sujeto la cabeza en las manos.
-Tengan paciencia, Yuu es muy sensible cuando se habla de su familia-dijo Akira sentándose a su lado.
-Sí que debe ser terrible como para que Yuuma-sama se ponga así-susurró Kaneki.
-Su hermano está loco por ella, de la manera literal-susurró Akira en respuesta a Kaneki.
-Oigan... aún me duele el estómago-dijo Ryuka con un quejido de dolor.
-Aguántate, alguien aquí está en una crisis que tiene que enfrentar diariamente, la pobre Yuu-respondió Akira a Ryuka.
-Ryuka, espero que esto te sirva para no comerte tres cuartos del buffet-agregó Kaneki-. ¿Hm?-miró su reloj-Qué rápido pasa el tiempo, ya son las 9.
-¡Carajo! ¡Yuka-chan y Rin-chan!-exclamó Yuuma mientras se paraba de la cama y se dirigía a la puerta.  
-No puedes salir-le espetó Akira mientras la sujetaba de la mano.
-¿Quiénes son Yuka y Rin?-preguntó Kaneki.
-Yuka y Rin son dos de nuestras amigas-respondió Akira-. Aunque tienen unos gustos... algo extraños.
-¿A qué te refieres con eso?-preguntó Ryuka.
-Ya lo verán-dijo Akira.
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¡No se pierdan las desventuras de este par de idiotas en el próximo capítulo: De huidas, golpes, fujoshis y lolis ninja!

lunes, 16 de marzo de 2015

Capítulo 4: Un día en la vida de Ruka

POV (punto de vista) Ryuka
Ah, el entrenamiento fue agotador, por suerte pude dormir un rato. ¿Eh? ¿Qué son estas cosas en mi pecho? Toque mi pecho solo para encontrar cosas blandas y suaves, aunque algo pequeñas... Senos
¿WAAAAAAAT? ¿SOY MUJER DE VERDAD? ¿QUE ME HA HECHO YUUMA?
Me levanto y veo a mi hermano en la cama de arriba
-Kaneki. Kaneki, ¡despierta!-le digo.
-Ehm, Ruka, ¿qué te pasa? Déjame dormir un rato más. Además, ¿quién es Kaneki? ¿Acaso no recuerdas el nombre de tu gemela? Estás mal, hermana. ¿Te ha pasado algo?
¿¡H-Hermana!? No puede ser, ¡transformó a Kaneki también!
Alguien empezó a tocar la puerta, salí corriendo a abrirla solo para ver a un chico con cabello blanco medianamente largo y ligeramente bajo... ¡Akira se transformó también!
-Ehm, ¿Akira?
-Akito, me llamo Akito. ¿Tengo que repetírtelo, Kimiharu?-dijo en su tono monótono usual.
-Bien, Akito, ¿en dónde está Yuuma?
-¿Te refieres a Yuu? Está durmiendo.
¿Yuu? Akira siempre llama así a Yuuma. Puede ser que no se haya vuelto hombre, pero eso está en duda.
-Ah, y dile a Akemi de mi parte que se olvidó unas cosas en mi cuarto.
-¿Akemi? ¿No será Kaneki?
-Kimiharu, ¿ya ni siquiera recuerdas el nombre de tu hermana? Pareces confundida-preguntó-. ¿Quieres ir a la enfermería?
-No, tu solo espera mientras me cambio-dije antes de cerrarle la puerta en la cara.
Me volteé para preguntarle a Kane... Akemi donde estaba nuestra ropa, pero no estaba en la cama, estaba parada envolviéndose sus pechos.
-Akemi, ¿qué haces?
-Ah, ¿Ruka? Parece que ya se fue tu confusión. ¿No tienes que cambiarte? Sabes que los hombres no tienen pechos, ¿verdad?-respondió volviéndose a mi.
-¿E-Esta es una escuela de hombres?
-Claro, depravada, ¿o no recuerdas por qué estamos aquí? Tú fuiste la que me arrastró porque querías un harem como los de los juegos otome que tanto te gustan.
-Un harem... Como el juego ese... DokiToki Diary-dije yo, me estaba friendo el cerebro para procesarlo todo.
-Oye, te equivocas, es Ukidoki Memorial-me corrigió Akemi.
-Ok... bueno, creo que... haré eso-dije antes de tomar una de las cintas que tenía Akemi y envolverme los pechos...Ahora me doy cuenta de que no lo necesito... soy plana.
No puede ser, hasta siendo chica Kaneki las tiene más grandes que yo... bueno, al menos eso me quita una preocupación. Abriendo el placar me encuentro con trajes, camisas y corbatas. ¡Yay! ¡Finalmente ropa de chico! La extrañaba tanto...
-Emmm... ¿Qué esperas? Si salimos tarde, Akito-san se enfadará y despertara a Yuu-sama...Y no queremos eso-dijo Akemi temblando de manera leve.
-Ah, sí, espera, Akemi-tomé rápidamente unas prendas del armario y me las puse.
-Bien, creo que eso es suficiente. Vamos, Ruka-Akemi me señaló la puerta y salimos juntas hacia el corredor, donde está Akito esperándonos.
-Bien, caminen-dijo Akito antes de arrastrarnos hacia su habitación, abrió la puerta y... Era Yuuma...Pero era un hombre...demasiado guapo. Tenía una camisa blanca desabrochada en la parte superior, una gargantilla blanca y un pantalón también blanco. ¿Acaso era la versión chico de lo que usaba?
-Ah, mis dulcineas, justo a tiempo-genial. Yuuma sigue con su fijación por los dulces. Me pregunto qué sucederá si le señalo eso...
-Buenos días, Yuu-dice Akira.
-Buenos días, Akito-kun-dice Yuu sonriendo-. Bien, Ruka, Akemi, debemos seguir con el entrenamiento. Ahora tendrán que empezar a desarrollar sus músculos, así que hoy comenzaremos a hacer pesas.
-¿P-Pesas?-dice Akemi aterrada. Puede tener pechos más grandes que los míos, pero al menos siempre seré la más fuerte de ambos, ¿o ambas?
-Síp. Ustedes piensan que las mujeres se llevan la peor parte, pero los hombres trabajan también. Tsk Tsk... Si no quieren eso... debería darles otra clase de entrenamiento corporal...-decía Yuu sonriendo de manera pervertida.
-¿Flexiones?-preguntó Akemi  escondiéndose detrás de Akito... Ella tiene razón...Si Yuuma tiene pechos enormes... Yuu... No caminaría en mucho tiempo.
-De todas maneras hay otras cosas buenas de ser hombre, por ejemplo, tener más fuerza que ustedes dos...-Yuu se acerca a Akemi y a mí.
-Yuu-dijo Akito-, no es momento. Simplemente vayamos a la sala de entrenamiento, no quiero tener algún tipo de problema con ellas.
Santo Kami-sama, si no fuera por Akira, Akemi y yo...
-Saben... Después de entrenamiento, podríamos comer los cuatro juntos.
¡No no no no no! ¡VOY A QUEDAR SECA!
KAMISAMA NOOOOO ESTO ES INCLUSO PEOR QUE LA VERDADERA YUUMA, ESTO NO PUEDE SER REAL, NO PUEDE SER REAAAAAAAAL
               ***
-NOOOO NO PUEDE SER REAAAAAL-gritó Ryuka.
-Ryuka, deja de gritar tanto, vas a despertar a todos-dijo Kaneki a su hermano.
-¡KANEKI! ¿ERES TÚ? DIOS, ESTABA TAN PREOCUPADO-Ryuka salió de su cama y abrazó a Kaneki.
-Calma, Ryuka, ¿qué te pasa? Son apenas las 3 AM. ¿Tuviste una pesadilla?-preguntó Kaneki acariciando el pelo de su hermano.
-Kaneki, Kaneki, fue horrible. Éramos mujeres, estábamos en una academia de chicos. Todas eran chicos, incluso Yuuma y Akira. Y Yuuma me quiso violar y tenías pechos enormes... Y...
-Tranquilo, hermano, fue solo un sueño, ya estás en la vida real-confortó su hermano a Ryuka.
-Kaneki, creo que no fue lo mejor venir a esta escuela...
-Esperemos lo mejor-respondió.
-Kaneki.
-¿Sí?
-¿Puedo dormir contigo esta noche? Como cuando éramos pequeños.
...

-Sí, ¿por qué no?

miércoles, 4 de marzo de 2015

Capítulo 3: La depilación... ¡con CERA!

Kaneki y Ryuka se despertaron, habían pasado toda la noche desempacando. Los eventos del día anterior no paraban de repetirse una y otra vez en su mente.
El plan del gemelo mayor de infiltrarse en una academia para chicas para obtener su propio harem había fracasado rotundamente, y ni pensar que en el mismo edificio que ellos había una vampiro sádica sedienta de sangre, que en cualquier momento podría decirle a todos que ellos eran hombres.
Y ni pensar que comenzaría el entrenamiento para ser mujeres... esa idea los hacía temblar.
El hecho que sea Yuuma quien lo dirija les hacía querer vomitar del miedo, era probable que ella los matara a sangre fría, aun podían recordar el  tono "juguetón" en su voz.
O tal vez peor, tal vez podría llegar a la tortura, y ni siquiera tendrían una muerte corta e indolora; quien sabe lo que les haría Yuuma si fallaban.
Ambos pensaron en todo eso mientras hacían su rutina matutina, no se hizo esperar un golpe en la puerta, Kaneki se fue a abrir y se encontró con Akira, la cual usaba un suéter blanco y una falda rosa y corta.
-Bien, al menos la ropa ancha los disimula más-dijo ella mirándolos de arriba a abajo.
-Si, al menos uno de nosotros dos tiene ideas sobre cómo no parecer hombres en una academia de mujeres-dijo Kaneki mirando de reojo a Ryuka.
-Tranquilo, hermano, no te enojes, no pasara nada-respondió.
-Seguro, nada peor que estar en el mismo cuarto que una vampiresa sádica por una idea de mi hermano-respondió sarcásticamente Kaneki.
-Calma, podría ser aun peor... Podríamos estar encerrados en un congelador
-Ni me lo recuerdes...
Akira solo los ignoro y los arrastro hacia la habitación que compartía con Yuuma. Una vez que llegaron, Akira se puso un dedo en la boca indicando que guardaran silencio.
Kaneki y Ryuka asintieron, Akira abrió la puerta solo para revelar a Yuuma en un enorme camisón durmiendo plácidamente sobre la cama.
-Es un poco tarde para estar durmiendo-susurró Kaneki a Akira.
-Ella es vampiro, está acostumbrada a ser noctámbula-respondió Akira aún más bajo.
-Oigan... ¿De qué hablan?-preguntó Ryuka en voz alta. En ese momento Akira lo miro con miedo...
Un enorme frío se empezó a sentir en la habitación y  parecía venir de Yuuma, la cual se había levantado; había algo diferente en ella, la mitad de su rostro  se había cubierto con su pelo; el cual parecía flotar  y una sonrisa diabólica estaba en ella.
-Chicos, disculpen mi forma de hablar, pero Kimiharu, la has cagado-susurro Akira con una expresión entre disgusto y sorpresa.
-¿Qué?-dijo Ryuka aún más fuerte que antes.
-¡Ryuka!-reto Kaneki a su gemelo.
-Kimiharu, acabas de sentenciarles la muerte a ti y a tu hermano-dijo Akira severamente.
-¿A qué te refieres?-preguntó Kaneki tragando en seco al ver a Yuuma acercándose de manera lenta y su sonrisa se ensanchaba a cada paso que daba.
-Chicos, no hay tiempo para responderles ahora, tenemos que ejecutar el protocolo; plan R-dijo alarmada la androide.
-¿Plan R?-preguntaron los hermanos al unísono.
-RUN BITCH RUUUUUUUN-Akira los tomo de las muñecas y comenzó a correr a una velocidad impactante, tanto que los gemelos   se desconcertaron aún más.
Cuando finalmente llegaron a la zona segura (unos 45 metros lejos de Yuuma), Akira comenzó a explicarles lo que acababa de ocurrir
-Ella es Ruuma, Yuu pero malvada. Nunca, nunca, pero NUNCA hagan enojar a Yuu, y eso va para ti, Kimiharu-dijo Akira.
-Ok, ok, prometo que no lo volveré a hacer-respondió Ryuka, aunque eso ni él se lo creía.
-A qué lindo lugar me trajiste, hermanito-dijo sarcásticamente Kaneki.
-Tengan cuidado chicos, no siempre estaré para recordarles el protocolo. Moderen mucho lo que dicen delante de Yuu, no los perdonara fácilmente.
-¿A qué te refieres?-preguntó Kaneki interesado en la forma de salvar su vida.
-Bueno: jamás jamás jamás, por nada en la vida digan nada de su "tierna" forma de hablar, si lo hacen, lo más seguro es que salgan muertos-respondió con seriedad-. Tampoco mencionen su sed de sangre, su sadismo, su risa malévola, como come y no engorda, su altura, su cabello, nunca le digan que está fea, nunca le digan que está loca, nunca la ofendan de ninguna forma.
-¿Entonces no hay que ofenderla? Funciona para mí-dijo Kaneki aliviado.
-Voy a tratar de no decir nada de eso-dijo Ryuka.
-Tengo un mal presentimiento sobre esto...-señalo Akira.
-¡Buenos días dulces de miel!-exclamó Yuuma detrás de ellos, ellos voltearon con horror... para verla completamente normal. Llevaba una coleta y un vestido blanco hasta medio muslo con sus  habituales medias de liga, solo que esta vez eran de color blanco.
Ryuka se le quedo mirando con un diminuto hilo de sangre saliendo por su nariz.
-¿Eh? ¿Por qué están tan aterrorizados?-preguntó Yuuma.
-No es nada,Kimiharu pensó que había visto una cucaracha en su cuarto, así que nos llamó aquí para que la matáramos- respondió Akira serena, contrastando con su alarmada expresión anterior
-Ni siquiera es la habitación de Ryuka-kun, Ryuka-kun seguro debe tenerles mucho miedo para huir hasta aquí-dijo Yuuma aplaudiendo con una sonrisa infantil.
-Sí y se calló en el camino, por eso le sangra la nariz-dijo Kaneki alejándose levemente para ocultarse detrás de Akira.
-Sip, eso es todo, ¿ya estas completamente despierta, Yuu?-pregunto Akira.
-¡Por supuesto! Pero primero debemos ir a desayunar, no puedo entrenar a mis dos pasteles con el estómago vacío.
"Mierda, pensé que se olvidaría" pensó Ryuka.
-Oye... Yuuma-sama... ¿Recuerdas lo que paso más temprano hoy?- preguntó Kaneki.
-Pues sí, me levante, me duche, me cambie y rastree su aroma hasta aquí-dijo ella sonriendo.
-Esto... ¿Qué clase de pasteles quieres?-preguntó Ryuka con nerviosismo antes de correr detrás de Akira.
-Bueno... Hoy se me antojan de manzana o tal vez de calabaza-dijo ella con una amabilidad poco propia.
-Sí, Yuu, ya mismo vamos a buscarlos. Kimiharu, vengan conmigo un momento-Akira se fue de la habitación con ambos chicos a algún lugar donde Yuuma no los escuchara.
-Chicos, les comento que Yuuma tiene desorden de personalidad disociativa, y eso le impide recordar lo que Ruuma hace-dijo Akira.
-¿En español?-preguntó desconcertado Ryuka.
-Ya lo he dicho en español-respondió inmutable la peliblanca.
-Akira-san, se refiere a que lo diga en palabras en las que ambos lo entendamos, ni siquiera yo lo entendí-dijo Kaneki calmo.
-En síntesis, lo que Ruuma hace Yuu no lo recuerda, así que no lo mencionen frente a ella.
-Tendré problemas para recordar todas esas reglas...-dijo Ryuka para sí.
-No es que sea difícil, es que tú eres imbécil-dijo Akira antes de arrastrarlos hasta donde se encontraba Yuuma hablando entretenidamente con un hombre de bata blanca.
-Sensei, ¿podría dejarnos a solas con Yuu?-preguntó Akira. Este solo asintió y se retiró rápidamente.
- Oh, vaya, que bueno que llegan, prepare un picnic para todos afuera-dijo Yuuma alegremente.
-Claro... ¿Pero no se supone que los vampiros no pueden salir al sol?-preguntó Kaneki mientras volvía a esconderse detrás de Akira.
-Oh, solo es un rumor, si podemos pero es bastante molesto, para eso tengo estos-dijo Yuuma sacando unas gafas de sol del escote de su vestido.
Ryuka quedo observando el lugar de donde Yuuma tomo sus lentes, hasta que Kaneki lo golpeo despacio en el brazo mientras le decía:
-Recuerda lo que nos dijo Akira-san, si no quieres que nos maten, mejor sígueme.
Todos salieron detrás de Yuuma hacia el parque, el cual estaba completamente vacío, ya que las chicas desayunaban dentro de la cafetería.
Una vez que llegaron se sentaron en una manta en el césped.
-Yuuma-sama, ¿cuándo tuvo tiempo para preparar esto?-preguntó Kaneki mientras ponía mantequilla a su tostada.
-En lo que ustedes salían, fui a la cafetería, tome un poco de comida y luego fui a mi cuarto y traje una manta- dijo ella antes de meterse una enorme cucharada de uno de los pasteles que había elegido solo para ella.
-No la miren así, es vampiro, tiene súper velocidad-dijo Akira mientras mojaba su galleta en la leche.
-Yuuma-sama, ¿siempre comes un pastel así para desayunar?-preguntó Ryuka, sin tener nada mejor que decir.
-Ahá, ¿por qué preguntas?-respondió Yuuma mientras terminaba su primera porción.
-¿Y no engord---Kaneki le tapó la boca justo antes que dijera las palabras mágicas que desatarían a Ruuma.
-¿Qué me dices, corazón? No te escuche mientras comía.
-Ah, falsa alarma-susurró muy bajo Kaneki.
-Nada, Yuu, Kimiharu no tiene cosas importantes que decir-dijo Akira.
-¿Cuál es su comida favorita?-preguntó Kaneki para corregir lo que había dicho su hermano.
-Oh bueno... Me gusta el pollo frito, las papas fritas, el helado, el pastel, todo tipo de dulces, los limones, la comida picante y...- Yuuma siguió hablando mientras Kaneki y Ryuka la miraron con la boca abierta de sorpresa.
-Vaya... usted tiene gustos muy variados-dijo Kaneki después de lo que pareció una eternidad de habla sobre comida por parte de Yuuma.
-Sí, no le digo que no a nada-dijo Yuuma con la boca llena de pastel-. Pero Akira es muy quisquillosa cuando come, tiene que cuidar su sistema operativo-agregó.
-¿Sistema operativo? ¿AKIRA ES UNA ROBOT?-dijo pasmado Ryuka.
-Leeento, por supuesto que lo es, ¿no notaste su comportamiento?-dijo Kaneki-Incluso yo me di cuenta.
-Sip, Akira es una robot, una androide siendo más específicos-dijo Yuuma.
-A esta altura me sorprende que sepas lo que es un sistema operativo-dijo Akira a Ryuka.
-Claro que lo sabe, pasa demasiado en la computadora buscando por--- Kaneki iba a terminar  de hablar pero su hermano le tapó la boca.
-Bueno... Ahora que comimos... Empecemos a entrenar-dijo Yuuma con su actitud sádica de nuevo.
-¿Y cómo va a ser el entrenamiento, Yuuma-sama?-preguntó Kaneki.
-Bueno, en primer lugar, lo más divertido... ¡Cómo aprender a depilarse!-dijo Yuuma.
Ambos gemelos hicieron gestos de disgusto.
-Nadie les creerá que son mujeres si siguen con esos pelos en la cara, patillas, pecho...
-Piernas, brazos, cejas, tobillos...-siguió Akira
Un rato más tarde:
-En resumen, son unos mandriles con ropa-dijo Yuuma sonriendo.
-Oye... esta bien, vayamos por la afeitadora...-dijo Ryuka nervioso.
-Fufufufu...Yo no dije nada de afeitadoras-se rio Yuuma de manera maligna-.Akira-chan, tráeme la CERA (chan chan chaaaan)-dijo Yuuma.
-C-¿CERA?-dijo alarmado Ryuka, Kaneki estaba paralizado.
-Sip, la cera es la mejor opción para depilarse. Va a hacer que desaparezcan esos pelos gruesos de macho pecho peludo que tienen-dijo Yuuma con una alegre y amplia sonrisa. (Por alguna razón sonó música malévola cuando mencionan CERA)